Publicado en Febrero 23, 2009 - por admin
La Unión, ciudad minera
Como si de una ciudad fantasma se tratase, La Unión, es hoy, por inverosímil que parezca, el vestigio de lo que ayer fue la llamada “Nueva California”. Toda la Sierra que rodea la ciudad muestra sus entrañas, pues después de ser desde antaño horadada y expoliada de toda riqueza que albergaba la tierra, así quedaba tras la fuerte actividad de extracción minera. Un paisaje desolador, para algunos, pues recuerdan las raíces de la tierra con sabor amargo. Para otros, un paisaje totalmente expresivo, de peculiar belleza, con esos tintes en la tierra que provocan gran misticismo, para los que admiran con gran curiosidad y añoranza lo que significó esta industria.
De un modo u otro, un legado que nos dejaron en herencia y que hoy es digno de admirar, pues constituye una herencia patrimonial distinta a la que podemos encontrar en cualquier otro sitio. Un legado único que podemos calificar como parte del turismo industrial, y que junto a la arquitectura tradicional de la época de auge de la minería subterránea (principios del S. XX), nos invita a visitar La Unión para poder imaginarnos, no sin cierta añoranza, de lo que en aquella época sucedía en esta ciudad.
